Los blanquirrojos vencieron con contundencia a un rival directo en la zona baja gracias a 18 puntos + 8 rebotes de Juan Fernández y 9 tantos, 6 rebotes y 5 asistencias de José Vildoza.
El Girona cerró el 2025 con una victoria tan necesaria como convincente en Fontajau. En el derbi catalán ante Lleida, el equipo dirigido por Moncho Fernández se impuso por 103-86 y tomó aire en la lucha por escaparle a la zona baja, en un duelo cargado de tensión clasificatoria. Tras dos derrotas consecutivas, los gironins respondieron apoyados en el liderazgo de sus referentes argentinos.
Juan Fernández fue la figura indiscutida de la mañana. El ala-pivote dominó la pintura con autoridad, firmó 18 puntos y 8 rebotes y marcó el pulso ofensivo del local en los momentos clave. Su impacto fue decisivo en el tercer cuarto, cuando Girona estiró la ventaja hasta los 13 puntos y logró frenar la reacción de un Lleida que amagaba con volver al partido. A su lado, José Vildoza aportó equilibrio y lectura de juego: terminó con 9 puntos, 6 rebotes y 5 asistencias, manejando los tiempos y siendo un nexo constante entre defensa y ataque.
El desarrollo del partido mostró a un Girona paciente y eficaz, que supo construir diferencias desde el perímetro y la línea de libres. Tras un primer cuarto parejo, los triples de Needham y el goleo repartido le permitieron irse al descanso con ventaja de 10 (54-44). En el último cuarto, cuando el Lleida volvió a acercarse, apareció el carácter colectivo: un triple de Hughes y la firmeza defensiva terminaron de sentenciar el juego.