Los blancos consiguieron un triunfo categórico por 112-76 ante los catalanes. Facu Campazzo destacó con 10 tantos y 7 asistencias ante José Vildoza y Juan Fernández.
El Real Madrid confirmó su presente arrollador en la Liga ACB con una victoria aplastante ante el Girona por 112-76, en una noche sin matices en el WiZink Center. El equipo de Sergio Scariolo impuso ritmo, físico y jerarquía para firmar su octavo triunfo consecutivo y seguir mano a mano con Valencia Basket en la cima del torneo.
Girona intentó competir desde el tiro exterior y logró sostener el pulso durante buena parte del primer tiempo, incluso llegando a igualar el marcador en el segundo cuarto. Sin embargo, un parcial demoledor antes del descanso y la facilidad del Madrid para anotar en transición marcaron un quiebre definitivo. Al entretiempo, los blancos ya tenían el control emocional y táctico del juego.
El tercer cuarto fue el golpe final. Con Lyles como principal argumento ofensivo y la irrupción de Andrés Feliz, el Madrid aceleró sin mirar atrás. El desacierto catalán y la profundidad del banco local abrieron una brecha imposible de cerrar, en un contexto donde cada posesión blanca parecía terminar en puntos.
También hubo presencia argentina en la noche madrileña. Facundo Campazzo se destacó con 10 puntos y 7 asistencias, manejando los tiempos con naturalidad, mientras que José Vildoza aportó 3 puntos y 3 asistencias para Girona, y Juan Fernández sumó 4 unidades. El Madrid cerró con su máxima anotación de la temporada y ahora cambia el chip: la Euroliga aparece en el horizonte inmediato.