El regreso del francés tuvo un golpe de efecto inmediato, San Antonio se la creyó y cortó la racha de 16 triunfos del campeón. Ahora, definirán la Copa NBA vs los Knicks.
San Antonio Spurs escribió una noche clave en Las Vegas al vencer 111-109 a Oklahoma City Thunder y meterse en la final de la Copa NBA. El dato que lo explica todo fue el regreso de Victor Wembanyama, ausente durante 12 partidos, en el partido que terminó con la racha de 16 triunfos consecutivos del campeón vigente. El francés jugó apenas 20 minutos, pero firmó 22 puntos, 9 rebotes y 2 tapas, con 15 tantos concentrados en el último cuarto.
El comienzo fue cuesta arriba para los Spurs. Oklahoma City impuso su ritmo desde el salto inicial, abrió el juego con un 14-4 y cerró el primer cuarto 31-20, para luego estirar la diferencia hasta 16 en el segundo período. Sin embargo, San Antonio logró sostenerse en partido con una reacción antes del descanso, cerrando la primera mitad con un parcial de 11-0 que dejó el marcador 49-46 y reordenó el escenario.
En el complemento, el desarrollo se volvió más tenso y equilibrado. Los Spurs tomaron su primera ventaja a mitad del tercer cuarto con una conversión de De’Aaron Fox y encadenaron un parcial de 10-0 que incluyó un triple de Devin Vassell. El liderazgo ofensivo se repartió: Vassell terminó con 23 puntos, mientras que Fox y Stephon Castle sumaron 22 cada uno. Oklahoma City respondió con Shai Gilgeous-Alexander, autor de 29 puntos, pero el bajo porcentaje exterior del Thunder (9 de 37 en triples) marcó un límite.
El cierre se resolvió en los detalles. Castle convirtió dos libres a falta de 9,8 segundos, Vassell repitió desde la línea a 3,3 para sostener la ventaja y el último intento de Alex Caruso no encontró destino tras un rebote largo. Así, con Wembanyama como factor inmediato y un perímetro decisivo, San Antonio se ganó el derecho a jugar la final de la Copa NBA ante New York Knicks, dejando atrás al equipo que no perdía desde principios de noviembre.