Después de un buen tiempo, son varios los pivotes argentinos que son titulares y piezas importantes en sus equipos, con otros que suman importancia poco a poco.
Los últimos años de la Liga Nacional se caracterizaron por tener internos dominantes provenientes del extranjero o también jugadores nacionales de larga trayectoria. De allí los Vorhees en Oberá, los Meyinsse en Quimsa, los Gallizzi en Regatas o Delía en Obras, por citar algunos ejemplos. Sin embargo, hay otros nacionales que dan pasos al frente en sus equipos en esta campaña con grandes rendimientos.
Habituales en la Selección Argentina, Francisco Cáffaro y Gonzalo Bressan cumplen su primera temporada en la Liga y se destacan. El de Boca tiene 15.8 puntos y 9.3 rebotes de promedio y tuvo un inicio absolutamente dominante. El de Olímpico ganó su lugar como titular después de la salida de Richard Granberry y tiene 10.2 puntos más 6.5 rebotes de media.
Ya con 28 años, Lautaro Berra volvió a la Liga después de un par de temporadas en Italia y se asentó en San Martín. Actualmente promedia 9.7 puntos y 5 rebotes, con un rendimiento de menor a mayor en el equipo correntino.
A la vez, desde la juventud siguen creciendo dos. Enzo Filippetti se destaca en el sorprendente Independiente con 11.8 puntos y 4.1 rebotes. Por su parte, Ignacio Bednarek aprovecha un nuevo préstamo desde Peñarol en San Lorenzo y es uno de los más regulares del equipo de Boedo con 10.4 puntos y 4.7 rebotes.
Quienes empiezan a golpear las puertas de minutos importantes son jóvenes como Carlos Rivero en Gimnasia (titular hasta la llegada de Bryan Carabalí), Nicolás Burgos en Platense, Ignacio Ortega en Regatas y Joaquín López Lorenz en Obras.