INGLEWOOD, CA - MARCH 4: Pascal Siakam #43 of the Indiana Pacers dribbles the ball during the game against the LA Clippers on March 4, 2026 at Intuit Dome in Los Angeles, California. NOTE TO USER: User expressly acknowledges and agrees that, by downloading and/or using this Photograph, user is consenting to the terms and conditions of the Getty Images License Agreement. Mandatory Copyright Notice: Copyright 2026 NBAE (Photo by Juan Ocampo/NBAE via Getty Images)
Los 10 equipos con peor récord en la NBA llevan, entre todos, 44 partidos perdidos al hilo. Este dato puede significar que el nivel está muy disparejo o que algunos quieren escalar en el draft.
La NBA atraviesa un momento complejo en cuanto al tanking, que significa que los equipos que no se ven con posibilidades claras de luchar por grandes objetivos terminan tirando a la basura por completo la temporada y prácticamente entregan partidos para poder obtener mejores posiciones de cara a la siguiente lotería del draft.
Esto es algo contra lo que la liga está luchando. De hecho, hace un tiempo se confirmó que se están estudiando posibles medidas para reducir esta tendencia. Un dato que dio a conocer Bleacher Report llama poderosamente la atención: entre los últimos 10 equipos con peor récord de la temporada acumulan 44 partidos perdidos al hilo.
Los conjuntos que acumulan rachas de derrotas consecutivas son: Brooklyn, encabezando la lista con nueve caídas seguidas; seguido por Indiana y Utah, que arrastran siete derrotas cada uno. Washington también vive un mal momento con seis partidos perdidos al hilo, mientras que Dallas y Milwaukee suman cuatro. Más abajo aparecen Sacramento, New Orleans y Memphis, todos con dos derrotas consecutivas, y Chicago, que registra una.
Entre estos equipos aparece Utah, que fue multado con 500.000 dólares por dejar fuera a sus principales jugadores en un partido cerrado, o Indiana, que también fue penalizado. El comisionado Adam Silver reconoció que el tanking ha sido más evidente esta temporada, y estos números lo respaldan: los equipos de abajo no parecen tener intenciones de ganar. Hay conjuntos que están muy mal armados y otros que dejan la sensación de que podrían dar un poco más.