Un repaso histórico muestra que la fecha límite de traspasos rara vez define al ganador. En este cierre, los únicos sin cambios fueron los Spurs, Rockets y el Heat.
Cada cierre de mercado vuelve la misma pregunta: ¿los candidatos al título deben moverse sí o sí? El archivo del siglo XXI sugiere lo contrario, según HoopsHype. En la mayoría de las temporadas, el campeón directamente no hizo nada en la fecha límite. O, en el mejor de los casos, ejecutó ajustes quirúrgicos que no parecían decisivos en el momento. La excepción más recordada es Milwaukee 2021: P.J. Tucker llegó desde Houston y terminó siendo titular en las Finales ante Phoenix. Fuera de ese caso, el patrón se repite con obstinación.
En los últimos años, la tendencia se mantuvo. Oklahoma City campeón en 2025 apenas movió una ficha: un pick de segunda ronda de 2031 y dinero a New Orleans por Daniel Theis, que al día siguiente fue cortado. Boston en 2024 sumó piezas de rol: Xavier Tillman desde Memphis (por Lamar Stevens y dos segundas), Jaden Springer desde Philadelphia (por una segunda) y generó una excepción de traspaso enviando a Dalano Banton a Portland. Denver 2023 participó en un acuerdo a cuatro bandas para recibir a Thomas Bryant y excepciones, soltando a Bones Hyland y Davon Reed. Golden State 2022, nada.
Si se retrocede a la década pasada, el mapa es similar. Toronto 2019 fue de los pocos que movió fuerte: Marc Gasol llegó desde Memphis por Valanciunas, CJ Miles, Delon Wright y una segunda, mientras Greg Monroe salía a Brooklyn por dinero. Cleveland 2016 incorporó a Channing Frye enviando a Varejao y un primera ronda. San Antonio 2014 trajo a Austin Daye por Nando De Colo. Miami 2013 canjeó piezas menores por derechos de draft. El resto de esos campeones —Warriors 2015, 2017 y 2018; Heat 2012; Mavericks 2011; Lakers 2010 y 2009 (apenas un pick por Chris Mihm); Celtics 2008; Spurs 2007 y 2003; Lakers 2001 y 2002— no tocaron el roster.
Los 2000 también refuerzan la idea. Detroit 2004 sí dio un golpe clave al sumar a Rasheed Wallace en un complejo multi-traspaso. San Antonio 2005 trajo a Nazr Mohammed por Malik Rose y picks. Miami 2006 cambió a Gerald Fitch por Derek Anderson. Son movimientos que, vistos en retrospectiva, aportaron rotación y encaje, no estrellas. Ninguno alteró la jerarquía del plantel, sino que afinó necesidades puntuales. Esta vez, San Antonio, Houston y Miami, se quedaron inmoviles, ¿alguno tendrá lo suficiente para coronar?