Para explicar el éxito de Oklahoma City, un líder como el canadiense es fundamental. El canadiense lleva la constancia como bandera y su reciente marca lo demuestra.
Shai Gilgeous-Alexander convirtió la regularidad en un hecho histórico. En la noche del 22 de diciembre, ante Memphis y en la victoria de Oklahoma City por 119-103, el base canadiense alcanzó su 100° partido consecutivo con al menos 20 puntos, una marca que lo coloca en un club casi mítico de la NBA. Con un doble en penetración en el tercer cuarto aseguró el umbral y cerró con 31 puntos, 10 rebotes, 8 asistencias, 4 robos y un tapón, lanzando 11/20 de campo y 3/4 en triples. Es el primer perimetral en llegar a esa cifra y el único, junto a Wilt Chamberlain, en alcanzar los tres dígitos.
La racha comenzó el 1 de noviembre de 2024, en el quinto partido de la temporada 2024/25, apenas dos noches después de su último “traspié” estadístico: 18 puntos ante San Antonio el 30 de octubre. Desde entonces, el piso de 20 se volvió una formalidad y el techo se disparó: en ese lapso acumuló 49 juegos de 30+, 13 de 40+ y cuatro de 50+.
Lejos de inflar números, la marca se explica por eficiencia y control. En la 2025/26 elevó su amenaza exterior a 43,2% en triples, complementando su dominio del tiro de media distancia. Llega rápido a los 20 y muchas noches ni siquiera juega el último cuarto: ya se sentó completo en 14 cierres por palizas de OKC. Aun así, lidera la liga en puntos totales (878) y promedia 32,5 puntos, con 6,4 asistencias, 4,7 rebotes y 1,4 robos, mientras el Thunder navega un 26-3 que lo confirma como potencia.
El próximo capítulo ya tiene fecha y suspense. El récord absoluto sigue siendo de Chamberlain, con 126 partidos; Shai está a 26 de alcanzarlo. Si no media descanso o lesión, podría igualarlo el 11 de febrero ante Phoenix y superarlo el 12 frente a Milwaukee, en Oklahoma City. Por ahora, el canadiense no persigue fantasmas: gobierna el presente. En una NBA de rachas volátiles, Gilgeous-Alexander volvió rutina lo extraordinario y convirtió la constancia en el sello del mejor equipo del momento.