Luego de 20 años de élite, Danilo Gallinari se despidió del básquet profesional. En la NBA, fue drafteado en primera ronda por los Knicks y pasó por 8 equipos.
Danilo Gallinari puso fin a una trayectoria de dos décadas con un anuncio cargado de emoción: “Hoy, con el corazón lleno de gratitud, anuncio mi retiro de una carrera que siempre soñé”, escribió el italiano de 37 años. Drafteado sexto en 2008 por los Knicks, el alero dejó una huella profunda en la NBA, donde jugó 777 partidos, promedió 14.9 puntos y se convirtió en el máximo anotador histórico de Italia en la liga con 11.607 puntos.
El Gallo brilló especialmente en Denver, adonde llegó en el megacanje que envió a Carmelo Anthony a Nueva York en 2011. Con los Nuggets integró el equipo de 57 victorias en 2012-13, un proyecto que ilusionaba con un salto en playoffs hasta que una rotura del ligamento cruzado frenó su ascenso. Las lesiones marcaron su recorrido: se perdió dos temporadas completas por desgarros de ACL y solo en una campaña jugó más de 72 partidos.
A pesar de esos golpes, Gallinari dejó números imponentes para un alero de 2,08 metros. Metió 1.456 triples, la sexta mayor cifra en la historia para un jugador de su talla, y en 2021 se convirtió en uno de los pocos en meter 10 triples saliendo desde el banco con Atlanta. Además pasó por Clippers, Thunder, Hawks, Wizards, Pistons y Bucks, y cerró su etapa NBA en los playoffs de 2024.
Su última función en clubes fue lejos del ruido estadounidense: campeón en Puerto Rico con Vaqueros de Bayamón y MVP de las Finales. También vistió la camiseta italiana por última vez en el Eurobasket 2025. Gallinari eligió bajarle la persiana a tiempo, pero deja una carrera que mezcló talento, técnica y resiliencia: un verdadero crack de exportación, con sabor a pizza y legado eterno.