Nacido en Tudela y criado en el Reino Unido, el interno no apareció en el radar del seleccionado hasta su llegada a la NCAA y ahora es una pieza interesante a futuro.
España comenzó un camino rumbo al Mundial 2027 donde el recambio es el nombre en común. En este contexto irrumpió con fuerza Great Osobor, un gigante que nadie tenía en su radar hasta que comenzó a destacar en la NCAA.
Nacido en Tudela y criado en Gran Bretaña, de donde son sus padres, llegó al básquet universitario después de destacarse en el ascenso británico. En la NCAA fue de menor a mayor, con dos temporadas en Montana State y una explosión total en Utah State en la 23/24 conUtah State. En 2024 fue tan bueno su rendimiento que para la 24/25 se transfirió a Washington y se convirtió en ese momento en el mejor pagado de la historia con un acuerdo NIL de 2 millones de dólares.
Dando ventajas de altura con sus 2.03, su corpulencia y capacidad física suplieron esa carencia para jugar como pivote. Su buen talento para el juego de espaldas, su defensa intensa y su personalidad para tomar responsabilidades le permitió hacerse un lugar en España B durante el verano y también buscó su sueño NBA. Allí disputó la Summer League con los Rockets con buenos 7.4 puntos y 4.8 rebotes, pero no logró su lugar y decidió comenzar su carrera profesional en la Bundesliga de Alemania.
Science City Jena fue el lugar elegido y lo ha explotado de gran manera con 16.1 puntos y 4.3 rebotes en este comienzo de temporada. Todo esto lo llevó al seleccionado español para el debut de Chus Mateo ante Dinamarca, donde fue clave con 12 puntos, 8 rebotes y 2 recuperos en la victoria ante Dinamarca.
Un nombre que a fuerza de trabajo se metió en el radar español y que seguramente siga dando que hablar en esta transición.