El corte por la Ventana FIBA viene bárbaro para reflexionar sobre el primer tercio de la Liga. Análisis de lo más destacado de estos primeros dos meses.
Tras dos meses de competencia en la Liga Nacional y casi un tercio de la fase regular disputada, es buen momento este corte por la Ventana FIBA para analizar un poco lo que ha ocurrido en el torneo. Lo primero que salta a la vista es el enorme porcentaje de triunfos visitantes que se han dado en los 106 partidos jugados. Nada menos que un 46.2% quedó para las visitas, número nunca visto antes. Pero vayamos ahora a los diferentes ítems que elegimos para desglosar el campeonato.
LAS SORPRESAS
No hay dudas de que Ferro es el gran protagonista de este ítem. Los de Federico Fernández no solo son los líderes cómodos del torneo hoy (9-1), sino que además han jugado un básquet que, podríamos decir, se fue haciendo con el tiempo, porque el coach está en su sexta temporada y varios vienen del año pasado y de más atrás. Primer tip: vale mucho hacer pocos cambios en un equipo y mantener una base. Ferro le fue sumando gotas de cosas que necesitaba y eso, más el conocimiento cada día más acabado de lo que se busca redunda en este Ferro que, además, tiene química y juega moderno, con muchas posesiones y ritmo, defensa exigente, velocidad y agresividad.
La Unión de Formosa entra acá también, porque si bien fue algo irregular, podría tener incluso dos victorias más para el 8-4 que tiene, porque perdió un partido imperdible en Boca y otro raro en Mar del Plata. De hecho, los 4 partidos que perdió nunca fue por más de 6 puntos. Compite, encontró americanos comprometidos y rendidores, corre, defiende, es bastante largo y dosifica bien su desgaste. Mucho mérito de Guille Narvarte.
Independiente de Oliva cierra el bloque de sorpresas. ¿Será casual que los tres equipos que pusimos aquí tengan un alto ritmo de juego? Creemos que no. Que han sabido ver por dónde pasar el básquet de hoy y han conseguido, sin tener presupuesto alto ninguno de los tres, meterse arriba, eligiendo bien el plantel. Independiente viene con esta idea desde siempre, pero este año consiguió alguna ficha más que le permitió elevarse un poco. Para ganarles hay que meter 90, porque si no es difícil. Linda propuesta, básquet dinámico y mucha juventud. Habrá que ver para qué le alcanza.
LA DECEPCIÓN
Quimsa es claramente el equipo al que nadie imaginaba ver 5-6 a esta altura del torneo. Y no solo por el récord, sino porque no está jugando bien. Perdió ya 4 partidos de local, la misma cantidad que en toda la 2024/25. Los 14.2 puntos de Robinson no reflejan su nivel, bajo, lo mismo que Romano. Tampoco encajaron todavía los nuevos (Solanas, Orresta, Figueredo, Cavallero), Negron es un extranjero medio y Lema rinde en números. Al revés de las sorpresas, Quimsa es un equipo con poco tiro de tres puntos (algo que nunca fue muy buscado por los equipos de Ramella). Seguramente habrá cambios para revertir un presente complicado.
LAS DUDAS
Boca tuvo todo este tiempo la excusa de la ausencia de sus dos extranjeros y es verdad. Empezó pisando rivales como si eso no se notara, pero con el correr de los partidos, más la lesión de Cuello, lo convirtieron en un equipo corto y más previsible. Cáffaro cada día está un poco mejor (hoy seguramente sería el MVP de la Liga), pero defensivamente el equipo no ha funcionado bien, algo que se espera mejore con Langston. Del mismo modo, con Scala tanto de base, el equipo perdió parte de la mejor virtud del Panda, que es su capacidad anotadora, donde además estuvo bajo en porcentajes. También se espera que cambie esto con Smith. Terminó con una victoria entusiasmante en Santiago ante Quimsa, como para tomarse el receso algo más tranquilo.
A Instituto le pasó algo muy parecido a Boca. Empezó con dos fichas menos, pero ganó 3 de sus primeros 4 de visitante, incluyendo Quimsa, y parecía que había superado la transición post Victoriano, pero no fue así. El equipo cayó en una chatura, sobre todo ofensiva, y le costó horrores anotar, pese al arribo de Ahmed Hill. No terminan de acomodarse como equipo, que es uno con Vildoza y otro sin él. Vadell tiene un puzzle que resolver en estos 10 días. La victoria sobre Obras ayer les dio un poco de aire.
LA PARIDAD
El tema de lo igualado del torneo quizá es repetitivo, pero no por eso menos importante. Además del número de victorias visitantes que dijimos al principio, del puesto 2 al 11 hay apenas dos triunfos de diferencia. Y abajo hay más equipos que podrían sumarse a este lote en cualquier momento, como Quimsa sin dudas. La frase ‘hay que presentarse a cada partido’ tiene más vigencia que nunca. Racing de Chivilcoy y Unión ganaron en Quimsa, Argentino en Oberá, La Unión en Instituto, Atenas vapuleó a Boca en Córdoba, Gimnasia le sacó 30 a Regatas en Comodoro…y podríamos seguir. Es a nuestro criterio el valor más alto que tiene la Liga, porque no es solo irregularidad o que se niveló para abajo, algo que no compartimos. Es competitividad, planificación táctica y hambre. Tres características que la Liga mantuvo en 41 años y nunca perdió.