Luego de dos contundentes derrotas por Euroliga, el Real regresó a la Liga ACB y sacó adelante su compromiso de local. Facu terminó con 8 puntos y Gabi con 6.
El Real Madrid volvió a acomodarse en la Liga ACB después de una semana áspera en Europa. Con oficio más que con brillo, el equipo de Sergio Scariolo derrotó 82-70 al Bilbao Basket en un duelo que cambió de dueño varias veces y que dejó en claro que los blancos todavía están buscando ritmos consistentes. Facundo Campazzo aportó 8 puntos y 4 asistencias, mientras que Gabriel Deck sumó 6 unidades en una noche de intensidad y pocas luces ofensivas.
El arranque parecía encaminado: un 26-13 sólido que insinuaba una victoria tranquila. Pero Bilbao ajustó, aceleró y silenció al WiZink Center durante largos pasajes, al punto de irse al descanso arriba 43-39 en medio de abucheos de la propia afición madrileña. Theo Maledon sostuvo a los locales con 17 puntos, mientras Mario Hezonja (15) y Sergio Llull (10) hicieron su parte para mantener al gigante a tiro.
Solo en la segunda mitad el Real Madrid encontró algo parecido al control. Con una defensa más agresiva y mejores selecciones de tiro, recuperó la ventaja y la estiró a diez puntos a menos de dos minutos del cierre. Fue suficiente para asegurar una victoria necesaria, aunque lejos de ser convincente, y que lo mantiene en la cima junto al Valencia. Un triunfo trabajado para asentar el récord 6-1, de esos que no lucen, pero que pesan cuando la temporada se pone larga.