Como sucediera en las Finales del Este, Jaylen dominó ante Dallas y se quedó con el premio al mejor de la definición que llevó a Boston al 18° anillo de su historia.
Boston recuperó el cetro de la NBA 16 años después y en ello mucho tuvo que ver Jaylen Brown. La figura había sido elegido el mejor de las Finales del Este y ahora se quedó con el premio al MVP de las Finales.
Ante Dallas, Brown dominó y tuvo 20.8 puntos, 5.4 rebotes, 5 asistencias y 1.6 robos en poco más de 38 minutos de promedio. Tuvo pico de 30 puntos en el tercer juego y solo bajó de los 20 convertidos en el cuarto juego.
Todo esto, además, lo logró con 44% de campo y siendo clave en los momentos donde Boston necesitaba de su calidad para destrabar los juegos. Fue el más constante de la serie en unos Celtics con un quinteto de puntos altos y donde Tatum era igual de merecido, pero Brown se llevó el laurel definitivo.
Habiendo recibido el premio, expresó fiel a su estilo: “Comparto esto con mis compañeros y con mi hermano, Jayson Tatum. Él estuvo conmigo en todo este camino. Así que compartimos esta mierda juntos”