La Fusión venció en la final a Olímpico y se quedó con la primera corona de la temporada de la Liga Nacional.
Era el escenario soñado. Ganar, hacerlo contra su clásico rival y además coronarse campeón de la Copa Súper 20. El relato de un cuento perfecto para Quimsa. Tenía todo para hacerlo: una filosofía bien entendida, solidez en su juego y resultados previos que lo dejaban muy bien parado. Necesitaba superar esta prueba ante un siempre difícil Olímpico, un rival de mucho cuidado y en su casa. Y lo hizo, con un dominio total, aguantando cuando lo tuvo que hacer y decorando un clave 97-80 en el Vicente Rosales. Fue fiesta para Quimsa, que se quedó con mucho más que un triunfo.
El campeón hoy contó con un Tayavek Gallizzi intratable, que indudablemente está hecho para jugar este tipo de partidos decisivos. Demostró, una vez más, porque es uno de los mejores de nuestra Liga, pero también por carácter, por ese empuje que tiene, y hoy lo dejó plasmado también en números: 23 puntos, 3 rebotes y 2 asistencias. Determinante juego del MVP de la final.
Todo esto fue parte también de un brillante trabajo colectivo y general, porque esa labor de obrero de Fabián Ramírez Barrios (15 tantos y 6 rebotes), el manejo de Juani Brussino desde la base (10 unidades), la capacidad anotadora de Robinson (14 unidades y 14 asistencias) o el buen ingreso de Federico Zezular (14 puntos y 4 rebotes) también le dieron alas a este equipo.
Para la Fusión, se trata de un nuevo logro que certifica el camino tomado por la institución: es el actual líder de la Liga Nacional, con 21 triunfos en 23 partidos, y también se clasificó al Final 4 de la Basketball Champions League. Además, con este campeonato se aseguró un lugar en la próxima Liga Sudamericana.