El alero de Boston volvió antes de los 300 días a jugar tras su rotura del Aquiles. Una cifra baja en relación a otros. ¿Quién fue el hombre decisivo para esto?
Jayson Tatum entra en calor con los Celtics. Su cara ya no es la de ansiedad. Después de casi 300 días ausente tras romperse el Aquiles en la final de Conferencia contra Indiana en mayo del 2025, está otra vez en una cancha oficial de la NBA. Ya no más el facility de los Celtics. Ya no más solo gimnasio, solo pesas, solo entrenamiento individual diferenciado.
El viernes volvió contra Dallas, erró sus primeros 6 tiros al cesto, pero eso no le importaba. Ni a él, ni a Mazzulla ni a nadie. Después se desquitó. Se iba el 2º cuarto sin puntos, pero faltando poco más de un minuto la volcó y se sacó la mufa. Ya tenía 5 rebotes y 5 asistencias, pero necesitaba meterla. Al final acabó con 15 puntos. Ayer, con 20. Ya se parece cada vez más a Tatum.
Pero mientras nosotros seguimos nuestras vidas habituales desde mayo, para Jayson fue totalmente distinto. Ni hablar al comienzo, cuando ni siquiera podía pisar. Y toda la recuperación. Entonces se hizo más importante la persona vital en este proceso: Nick Sang, el fisioterapeuta y asistente del preparador físico de los Celtics. Nick y Jayson ya eran muy buenos amigos, pero superar esta historia juntos los unió mucho más.
«Él tiene el rol más grande en todo esto. En los últimos 10 meses, no pasé más de 48 horas sin verlo. Él estuvo ahí, obviamente cuando me lesioné, y luego en cada paso del camino. Tengo mucha suerte de tener a alguien tan desinteresado y dedicado como él. Obviamente, es uno de mis mejores amigos. Eso es una ventaja: alguien que sé que se preocupa por mí como persona y se involucra tanto como cualquiera que conozcas», dijo Tatum el viernes, luego del debut.
Tatum logró retornar 296 días después de la lesión y para él, sin dudas, la clave fue Nang: «Estuvo conmigo cada día desde que me lesioné y él es la razón más grande por la que pude recuperarme con la velocidad que lo hice hasta llegar a este punto. Fue él. No tengo suficientes buenas cosas para decir de Nick. No me alcanzan para agradecerle».