Barcelona se quedó sin piernas al final y Baskonia se metió en la definición
Copa del Rey tremenda. Los catalanes sacaron 9 al entrar al último período pero no tuvieron resto físico y el Baskonia se los llevó puestos con un 21-9 en los 10 minutos finales.
Después de una primera semifinal que lo tuvo todo (drama, cierre fabuloso, ritmo, puntos), la segunda repitió solo algunos de esos ítems, quizá los más valiosos. Porque fue tan dramático como el primero y se definió al final, pero el ritmo y los puntos los dejaron para otro momento.
Barcelona tuvo durante una buena parte del partido un desarrollo parecido al de ayer, en donde el ritmo del juego le fue favorable o perjudicial. Cuando pudo parar el balón, sobre todo en el tercer cuarto, sacó diferencia de hasta 9 puntos, porque la experiencia y jerarquía de su plantilla se manejó mejor ahí.
El problema es que se fue quedando con low battery para los 10 minutos finales. Para un plantel veterano, con algunas de sus principales figuras tocadas, el formato de Copa, y encima arrancando el viernes, es semi letal. Su calidad le permite sacar triunfos, pero el cansancio a veces es más decisivo.
Tras esos 9 de luz al final del período, con Lapro clave, Baskonia volvió a hacer lo que le convenía: acelerar, con Kurucs y Luwawu-Cabarrot metiendo triples clave, poniéndole presión defensiva a su rival, que se quedó sin piernas y, pese a tener buenos tiros, no pudo liquidarlo. Baskonia, todo lo contrario. Le sobró energía en el final, pasó al frente y defendió como los dioses los últimos balones, sin darle chances al Barcelona, que cayó 70-67. Baskonia sacó su famoso carácter y volvió a la final tras 17 años. Lapro terminó con 12 puntos, 4 rebotes y 4 asistencias.