Los catalanes estaban 6 abajo en el último cuarto, trabados, pero en los 8 minutos finales se despertaron Punter y Lapro y lo dieron vuelta. En semis, ante Baskonia.
En la segunda jornada de la Copa del Rey, tras la victoria del Baskonia sobre La Laguna Tenerife 91-81, llegaba el plato fuerte con el otro grande de España, Barcelona, enfrentando a su verdugo del año, UCAM Murcia, vencedor de los dos choques entre ambos por la Liga ACB.
Y pintaba todo para seguir en esa sintonía, porque tras tres períodos, los catalanes nuevamente no podían encontrarle la vuelta a un rival con un técnico muy astuto (Sito Alonso), y con un extranjero enormemente comprometido, como Dylan Ennis, la pesadilla de Xavi Pascual en ese rato.
Igual, la diferencia era corta, pero no podía igualarla. Hasta que, 60-66 abajo, el Barcelona dijo basta y apareció ese sentimiento killer de dos de sus principales armas: Punter primero (9 puntos seguidos), y Lapro después, clavando un triple decisivo para sacar 7 (80-73) y sobre todo metiendo un par de asistencias demoledoras, 3 en los dos minutos finales.
Así, de golpe, el Barcelona metió un parcial gigante para ponere 9 arriba casi en un abrir y cerrar de ojos, 84-75, a 2m13s de la bocina, totalmente fuera de plano en cuanto a lo que fue el partido. Fue del equipo catalán 91-85, con 20 de Punter y 14 más 9 asistencias de Lapro, las dos grandes figuras del ganador, que se llevó dos grandes noticias. Las vueltas de sus lesiones de Satoransky y Punter y la clasificación a semis rompiendo la racha ante Murcia.