La historia de Russell Westbrook en esta campaña es para destacar; sin equipo hasta días antes de iniciar la 25/26, fue a Sacramento y se forjó como líder.
Russell Westbrook pasó de no tener contrato y escuchar rumores de retiro o de un posible salto a China, a convertirse en una de las grandes sorpresas positivas de la temporada. Sacramento lo firmó sobre la hora por el mínimo y el base respondió con juego, liderazgo y números que nadie proyectaba a sus 37 años.
En la 2025/26, Westbrook lidera a los Kings en asistencias, rebotes, robos y triples totales, además de ser segundo en puntos. Promedia 15.6 puntos, 6.1 rebotes y 6.9 asistencias por partido, con porcentajes sólidos desde el campo y desde el perímetro, y es el único jugador de la NBA que supera simultáneamente los 650 puntos, 250 rebotes, 250 asistencias y 60 robos.
Su impacto fue tan fuerte que también reescribió la historia: superó a Magic Johnson en la lista de asistencias y se convirtió en el máximo anotador histórico entre los bases. Sacramento le rindió homenaje por ese logro, y Russ, emocionado, agradeció a su familia, compañeros y a la organización por acompañarlo en un momento tan especial de su carrera.
Aunque los Kings siguen hundidos en la tabla y vienen de perder ante Toronto, Westbrook ya ganó su propia batalla. De agente libre ignorado a líder estadístico y referente del vestuario, el inoxidable Russ volvió a demostrar que todavía tiene lugar —y peso— en la NBA.