El chaqueño despuntó con 19 tantos en la caída del San Pablo Burgos de local. El equipo de Badalona cerró mejor con un espectacular Hunt de 35 puntos y entró a la Copa.
San Pablo Burgos firmó un partido de carácter en el Coliseum, pero volvió a quedarse con las manos vacías en un cierre cruel ante Joventut de Badalona. El equipo de Diego Fisac compitió de igual a igual durante 40 minutos, llegó con vida a los últimos segundos y dispuso de hasta cinco oportunidades para empatarlo, aunque ninguna terminó en red. Leo Meindl asumió la responsabilidad en las dos posesiones finales, ambas desde el perímetro, y el aro le negó la heroica.
En ese contexto emergió otra vez Gonzalo Corbalán como faro. El perimetral chaqueño anotó 19 puntos, robó tres balones y sostuvo al Burgos en los tramos más ásperos del juego, bien secundado por Ethan Happ, también con 19, que se multiplicó en ambos costados con robos y volcadas en el último cuarto. San Pablo tuvo momentos de dominio, incluso llegó a pasar al frente en el tercer período, pero nunca logró despegarse ni cerrar con claridad sus ventajas.
Del otro lado apareció la figura que terminó inclinando la balanza. Cameron Hunt fue una pesadilla constante y cerró la tarde con 35 puntos, castigando en aclarados y resolviendo acciones pesadas aun con buena defensa encima. Ante Tomic aportó su jerarquía en la pintura y la Penya mostró mayor temple en el cierre para sellar una victoria que le aseguró la clasificación a la Copa del Rey. Para Burgos, en cambio, la derrota cortó una racha positiva y dejó la sensación amarga de haber tenido el partido en la mano
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