El equipo de Vicente López regresó a la senda del triunfo, tras dos derrotas, al superar 54-50 al Grante, como visitante.
Trabajó toda la noche, a pesar de ejecutar una leve superioridad ante un enemigo que jamás se rindió y le plantó una férrea oposición. En ese tránsito por oscilaciones en su performance, que varió desde algunas brechas dominantes de doble dígito a una ventaja de apenas una posesión, Unión Florida aguantó las adversidades de un último cuarto magro para cantar victoria en Lanús.
El conjunto de Nicolás Groso consiguió un necesitado triunfo 54-50 ante el Grana, en rodeo ajeno, que le permitió extirpar esa racha de dos traspiés consecutivos, que padeció en su última gira a Neuquén, así optimizó su récord a 4-4 en la Conferencia Sur. Por su parte, el elenco de la zona sur encadenó su quinta derrota al hilo y ostenta una marca de 1-9.
En el plano individual, el cotejo tuvo como figura a Delfina Saravia con 16 puntos (3/7 en triples) y 3 recuperos, secundada por el aporte decisivo de Carla Miculka con 7 puntos, 7 recobres y 3 asistencias. En el rincón perdedor brilló Camila Peri con 20 unidades y 10 rebotes.
El pleito arrancó con una alta dinámica, dado que ambos equipos fluyeron sobre el parquet, con velocidad en sus resoluciones. Saravia (5) y Peri (6) tomaron la posta de las ofensivas, para que el visitante se adueñara del cuarto 14-13, ante un dueño de casa que padeció los triples (1/10).
En el segundo capítulo, el trámite conservó su energía, con una mejor prestación de Unión Florida, que adquirió una ventaja 23-17, con Saravia (8) como principal fuente. La movilidad del banco le trajo soluciones al local, que empató 28-28, con un minuto en el reloj. Empero, las bombas de la escuadra de Vicente López (3/5) le posibilitaron retirarse arriba 33-28.
Tras las charlas en vestuarios, Florida estiró su dominio con una ventaja honda de 40-30, a los 5 minutos. Ese cuadro de situación obligó al Nicolás Tilloy a probar diversas formaciones, algunas livianas para quebrar la anemia ofensiva, que se graficó en otra baja efectividad desde Saturno (1/10). El equipo de Groso volvió a clausurar mejor el segmento, a pesar de sus 9 pérdidas, y bajó la cortina en ganancia 47-39.
En el último capítulo, Lanús regresó revigorizado y estampó un pasaje 6-0, motorizado en una prestación más atildada en defensa y se acercó 47-44. Luego de más de 5 minutos sin anotaciones, las visitantes salieron de ese pozo, en el que sufrieron horrores para producir en ataque. La gestión de momentos calientes de Flor Martínez y Miculka se convirtió en factor determinante en el epílogo y así Florida esquivó el tramo más adverso y festejó en el Rotili.