La meteórica carrera de Tiago Splitter recibe un curioso guiño del destino y pasa de asistente a entrenador principal tras la detención Chauncey Billups por apuestas.
En medio del mayor escándalo de fraude y apuestas en la historia de la NBA, Tiago Splitter hará historia por una razón muy distinta. El exjugador y actual asistente del Portland Trail Blazers fue confirmado como entrenador interino tras el arresto de Chauncey Billups, y se convertirá así en el primer sudamericano en dirigir un equipo de la liga. La noticia fue adelantada por Shams Charania, en el marco de la investigación que implicó a más de treinta personas, incluidos miembros del crimen organizado.
Splitter, de 40 años, había llegado a Portland durante el último receso como parte del nuevo cuerpo técnico. Si bien el también asistente Nate Bjorkgren sonaba como reemplazo natural, la franquicia decidió apostar por el brasileño, quien viene de un año consagratorio al frente del Paris Basketball. En el conjunto francés conquistó la Liga Nacional y la Copa de Francia, además de clasificarse a los playoffs de la Euroliga, un hito que despertó el interés de varias franquicias estadounidenses.
El pivote se retiró como jugador en 2017 y acumuló cinco años de experiencia como asistente en Brooklyn Nets y Houston Rockets, antes de su paso por Europa. Además, dirigió a la selección U23 de su país en 2022 y fue parte del cuerpo técnico de Aleksandar Petrovic en los Juegos Olímpicos de París 2024. Su perfil meticuloso y formador convenció a los Blazers de darle las riendas en un momento crítico para la organización. Campeón con San Antonio Spurs en 2014, Splitter ya había sido un pionero como jugador. Hoy, su nombre vuelve a quedar grabado en la historia del básquet brasileño por segunda vez en la NBA.