El elenco de Paolo Galbiati se impuso por 100 a 89 en Valencia. Forrest (22 puntos y MVP) y Luwawu-Cabarrot (28) fueron los mejores del campeón.
El Baskonia se proclamó campeón de la Copa del Rey tras una final monumental ante el Real Madrid, conquistando su octavo título y devolviendo el trofeo a Vitoria 17 años después. El equipo mostró una fe y un carácter inquebrantables para resistir las embestidas del conjunto de Scariolo durante tres cuartos y rematar la obra con un último parcial demoledor de 17-33. Facu Campazzo terminó con 14 puntos y 5 asistencias; Deck aportó 8 tantos y 2 rebotes.
El Madrid arrancó con fuerza, encadenando tres triples en los primeros minutos y tomando una ventaja de +11 que parecía marcar tendencia. Sin embargo, el Baskonia no se descompuso. Con intensidad, rotaciones oportunas y el impulso de jugadores como Spagnolo, Omoruyi y Kurucs, logró equilibrar el partido mientras en el banco blanco aparecían gestos de nerviosismo, como el enfado de Hezonja tras ser sustituido.
A lo largo del segundo cuarto, el conjunto blanco intentó recuperar el control con ajustes defensivos y un parcial de 10-0 liderado por Andrés Feliz, pero el Baskonia volvió a resistir. Ante la desaparición de Howard, Luwawu-Cabarrot asumió el protagonismo ofensivo y sostuvo a los vitorianos con una actuación brillante, llegando al descanso como el jugador más determinante del encuentro.
En el tercer período, la consigna azulgrana fue atacar a Tavares y mantener la agresividad. Aunque el Madrid logró cerrar el cuarto con una ventaja de cinco puntos tras otro pequeño despegue, el desarrollo del juego ya era más trabado y físico. El Baskonia seguía firme, esperando su momento para golpear en el tramo decisivo.
Ese momento llegó en el último cuarto. Con Omoruyi tomando el relevo anotador y un parcial contundente, el Baskonia pasó al frente y no volvió a mirar atrás. Howard y Forrest aparecieron en los instantes finales, Diakité puso un tapón clave y los tiros libres sentenciaron la historia. El Madrid intentó reaccionar, pero esta vez no hubo milagro: el Baskonia ganó por 100 a 89 y se proclamó campeón.