Los blancos evitaron sorpresas en su casa y encadenó noveno triunfo al hilo en España. Facu Campazzo aportó 11 puntos y 4 asistencias en 16 minutos.
Real Madrid dejó atrás la doble caída europea y se regaló una noche sin sobresaltos ante su gente. Venció 94-79 a un Covirán Granada que resistió apenas un tiempo y que sigue hundido en el fondo con récord 1-18. Los blancos, líderes firmes con 17-2, impusieron jerarquía desde la rotación y el ritmo.
El inicio mostró a Granada sin complejos en el Movistar Arena, respondiendo golpe por golpe hasta el 24-19 del primer cuarto. Un pasaje con Andrés Feliz como conductor permitió el quiebre inicial (30-19), aunque la visita achicó con presencia interior para irse al descanso apenas cuatro abajo (40-36).
La reacción definitiva llegó tras el entretiempo con Campazzo y Trey Lyles marcando el pulso del juego. El cordobés sumó 11 puntos y 4 asistencias en 16 minutos, mientras Lyles (15) y David Kramer (22) lideraron la anotación. El Madrid aceleró, elevó la defensa y abrió una brecha que ya fue irremontable (70-54).
Sin Hezonja por descanso y todavía sin Deck ni Maledon, los menos habituales sostuvieron la ventaja en el cierre. Granada maquilló con el aporte de Bozic (19), pero la diferencia nunca estuvo en riesgo. Fue un trámite serio del puntero, que cumplió ante el último y extendió su racha doméstica sin mirar atrás.